En este episodio de Expediente Público conversamos con Orlando Pérez, profesor de Ciencia Política en la Universidad de North Texas y especialista en relaciones cívico-militares en Centroamérica, sobre cómo el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo aprendió a esquivar ocho años de sanciones estadounidenses sin ceder el control del poder.
Desde 2018, Estados Unidos ha sancionado a decenas de funcionarios y empresas vinculadas al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, sin lograr un cambio en su conducta. En este episodio de Expediente Público, el politólogo Orlando Pérez —profesor en la Universidad de North Texas en Dallas y especialista en relaciones cívico-militares en Centroamérica— explica por qué: se trata de sanciones dirigidas a personas y empresas puntuales, no de un embargo, y el régimen aprendió a esquivarlas cambiando de nombre a sus sociedades mientras a la OFAC le toma entre uno y dos años volver a identificarlas.
A partir de su análisis, Pérez recorre las palancas que todavía quedan sobre la mesa —desde una eventual suspensión del DR-CAFTA hasta una respuesta multilateral con la región— y explica cómo el régimen ha comprado la lealtad del alto mando militar con tierras y negocios mientras prepara, puertas adentro, una sucesión dinástica. El episodio ofrece una lectura comparada, con los casos de Cuba y Venezuela, sobre los límites reales de la presión internacional frente a un poder que ya aprendió a adaptarse.